La poesía la borde del precipicio, las calles cubiertas por el fino rocío de las decepciones anejas, los pasos perdidos por las piedras sin rostro, los rostros hundidos en lágrimas y puños humillados...BLA, BLA, BLA. Palabras bonitas. Palabras bonitas que puede escribir cualquiera, cualquiera. ¿Qué hacéis? Revolucionarios de papel. “Que el mundo está muy mal, muy jodido, que no hay pan, que falta agua, que la gente se muere y sí, somos muy conscientes joder, muy críticos, muy autocríticos, muy maduros, muy responsables, muy listos, tan listos que no ponemos telecinco ni vamos a los rollos de siempre, que somos más de cerveza en mano y puño en alto, ya sabes, de amigos, copas, charlas, y tal.” Y tal. De filosofía barata sois, de cosas fáciles, de palabrería, de sentaos a ver como los demás os solucionan la vida, de protestas de boca pequeña. Retratos de angostura sois, charcos de arena, cristales rotos, vasos vacíos, agua sucia, zapatos rotos, eso sois. Me entran ganas de vomitar cada vez que oigo, que leo una inútil crítica, una bonita palabra tras otra en forma de coro cansado, desfallecido, sin voz. Porque por mucho que digáis, el movimiento se demuestra andando. SALUD Y LIBERTAD.
No te quedes mirandoP.D.: no (sólo) es una feroz crítica, es una invitación.
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