
Hola amigos:
Solamente una actualización desde el estreno del blog. No me tacheis de dejada o perezosa, que lo soy, pero no es mi don innato de vagerosidad quien me ha impedido escribir; si no que he tenido unos ''problemillas' con internet... Ahora parece que se encuentra estable, pero tratandose de un pc no te puedes fiar, estos tratos los carga el diablo... jeje
¿Qué os parece si hablamos de... teatro? ¿Bien? Pues estupendo.
=) . =(
El teatro es un mundo aparte, es un lugar donde vives etenamente, es un lugar para
engañar, nunca engañar fue tan bello... Y el actor en ese mundo es un ser, cualquier ser, cualquier cosa, menos un actor, menos el individuo que ha salido de entre
bambalinas.
El treatro es, sobretodo, un
juego. Juegas con el odio, el amor, la muerte, la paz, la guerra, los hombres, la vida, la música...Juegas con todo, con todo con lo que normalente no puedes jugar.
Es el
desahogo de locos, cuerdos, zurdos, aventureros, diestros, psicópatas y de todo el quiera y se atreva a lanzarse al abismo del
escenario.
No hay nada prohibido.
Además lo clasifican como
arte.
Es una
droga. Una droga legal y sutil.
Quien escribe obras de teatro es un
Dios. Crea un mundo. Es el creador, el destructor y el ser todopoderoso que controla el destino de sus creaciones.
Quien representa un personaje es... es el mismo personaje, y nadie más. No es una actuación, es una
vida. Es un ser frágil que no sabe que le deparará el futuro.
Y no podemos dejar atrás al principal y más importante personaje de toda obra, el mejor actor, el dominante:
¿El actor principal? No.
¿El autor de la obra? No.
¿El director? No.
¿El que corre el telón? No.
¿El técnico de iluminación? No.
¿Quién?
El escenario.¿El escenario?
Pues claro.
Tan lejano, tan altivo
tan señorial y paisano
tan cercano, tan divino
tan presidente del teatro.
Él es el protagonista
todo el público lo mira,
él,cuidadoso, sonríe
mientras su público lo aplaude.
Él estuvo en millones de sitios,
el fue tierra, mar y aire;
él trabajó como nadie
por meterse en el papel.
Él jamás se arrodilla
no tiene que suplicar,
tampoco mentir,
con su posición señorial
siempre dominará.
Jamás se jubilará,
le gusta su trabajo,
se siente importante,
es un gran actor.
Cuando termina la actuación
se queda solo,
por un instante muere,
hasta resucitar,
en la próxima función.
Si hay algo que le atormenta es
que nunca encontrará el amor
siempre trabajando,
siempre en el teatro,
casi esclavizado,
incluso parece que fijado al suelo...
Bueno y hasta aquí esta, digamos, reflexión; o más bien divagación.
Id de vez en cuando al teatro, y saludad al escenario de mi parte...
Al fin y al cabo la vida es una obra de teatro, un sueño, un ailusión, un esperpento...
Ala, a ser felices.
______****Carmen