viernes 20 de junio de 2008

Obsesión.

Cuando el amor duele tanto que quema, que abre heridas, que rompe latidos desencagados por culpa de una mirada, cuando ya no queda nada más que amar o morir de amor, entonces el amor se convierte en una obsesion tan grande que ahoga las entrañas e impide pensar en otra cosa que no sean los ojos de la persona que, sin haberlo querido, vive, sin estar viviendo, en tu propia alma.



''Si pudiera confesarte que te quiero tanto que ya no soy yo, sino que soy tú, evitaría este trastorno, esta amargura, esta locura...
Pero que le vamos ha hacer, me encanta estar loca...''
Te quiero ''.......'' (Lo admito, soy cobarde, pero algún día se lo diré...)





Carmen*

3 comentarios:

Esther dijo...

preciosa entrada

xmariachi dijo...

Hola carmen*,
gracias por el comentario sobre Omega. Es un discazo, y te sugiero que te adentres en él...
Respecto a tu locura, me gusta que te des cuenta de que en cuanto se lo digas, no podrás disfrutar de esa amargura, ese trastorno, esa locura. Al menos ya no de esa manera íntima.
Besos!

Carmen* dijo...

Gracias a los dos.
Un abrazo